El escritor y su compromiso

EL ESCRITOR Y SU COMPROMISO

    El escritor es la persona que escribe o relata una historia, la compone y la crea. Crea también al narrador y al personaje. Es el autor de una obra, el que busca una idea, un tema y crea un argumento con una serie de personajes a los que proporciona también un ambiente. Es el que tiene una vida independientemente a la del narrador que crea y a la de la obra que escribe; es el que vive en una sociedad con la que se relaciona y se nutre. Es el que adquiere, igualmente, un compromiso con lo que escribe; compromiso, que asume en convivencia con la sociedad en que se desenvuelve la que va influyendo en su forma de pensar y de sentir, de ver las cosas y todo aquello que va modelando su espíritu. Jovaldo, escribe en “Sólo con ellos luchando”: “No existe arte por arte ahora lo sé muy bien, cada cual escribe a quien sus intereses comparte”. igualmente, él mismo, en “Aclaración a un intelectual apolítico”: “No hay razón para amargarse se lo pido por favor; yo no escribo para intelectuales como usted ‘mi gran señor’ En estos versos y en todos sus escritos deja bien claro no sólo su posición de clase sino también su compromiso, como escritor, por esa clase. “En sólo con ellos luchando”, además, señala el ambiente en el que se mueve, en el que convive y que lo va nutriendo. Lo deja muy claro: “Como me siento feliz cuando estoy con los obreros, ellos me dan su calor y yo mis cantos sinceros”.

   Cuando el escritor crea al narrador, al personaje, crea también lo que van a decir y, eso que dice, el escritor lo ha meditado, lo ha investigado, lo ha documentado, por eso lo que escribe el escritor de una obra es mucho más que un simple entretenimiento, es la influencia que tiene sobre el lector al que trata de persuadir y que al igual que el escritor esta inmerso en una clase determinada. Así, vemos como Jovaldo al tomar posición y asumir su compromiso por la clase proletaria, la defiende con su vida. Caso opuesto es la del escritor burgués que de la misma manera asume su compromiso por su clase, la burguesía, a la que también defiende, en “Lituma en los andes”, por ejemplo, el escritor Mario Vargas Llosa, por ejemplo, deja bien claro el desprecio por los campesinos cuando pone en boca del narrador: “…estos serruchos creían pobladas de toros, serpientes, cóndores y espíritus”. O cuando pone en boca de los personajes, cabo Lituma: “¿De veras los indios creen eso? y cuando Carreño le responde: “Claro mi cabo, si hasta le rezan y les ponen ofrendas ¿No ha visto los platitos de comida que les dejan en las abras de la Cordillera? O cuando escribe el famoso escritor: “¿Se creerán los serranos que el rayo era la lagartija del cielo?” a lo largo de este libro el premio novel de literatura pone de manifiesto su desprecio por el campesino por el andino al que despectivamente llama serrano. En esta misma obra, que se caracteriza por la barbaridad de la violencia del campesino, el escritor entrevé la violencia como algo tradicional, innato en el indígena: cuando dice “Los huancas y los chancas –cultura pre-inca– eran unas bestias” o en este otro que dice: “los incas eran brutales con los pueblos que no se les sometían dócil-mente” o esto otro cuando asesinan con piedras a los turistas franceses, por el hecho de ser turistas. No dicen que sean los senderistas ni el motivo por el que los matan, sólo lo insinúa y deja que el lector descargue su desprecio por los comunistas. Esto, supues-tamente esta dentro de la ficción de la novela como todo, o a lo mejor es real o verdad y sacada de contexto. Cuestión que el escritor trata de explicar en su ensayo “La verdad de las mentiras” que es otro tema a considerar.

  Este tipo de compromiso lo encontramos en favor del proletariado, en Vallejos, Arguedas, Miguel Gutiérrez, en Boris Pasternak y otros. Por la burguesía, al que nuestro flamante escritor Vargas Llosa admira, K. Popper, recalcitrante neoliberal. Este compromiso es muy claro y lo vemos en las instituciones burguesas que se han montado para premiar a sus defensores, tenemos entre ellas: “premio Nobel”, “premio Príncipe de Asturias”. “premio Planeta”, etc. Es decir que la lucha por el poder se da también en el plano intelectual. César Vallejo se refiere a esta lucha como “Duelo entre dos literaturas”. Señala el gran poeta que la literatura burguesa esta en crisis y que el signo que lo caracteriza es el agotamiento de contenido social de las Palabras.

    Es así como las clases existentes en la sociedad se han ido polarizando ideológicamente, la burguesa con sus representantes más conspicuo: filósofos, políticos, intelectuales, y la proletaria con los suyos. Se establece de esta manera una lucha ideológica y política por el poder. Lucha de clases. En ese contexto es que surge el revisionismo, el centrismo. Es decir el oportunismo, como un apéndice de la burguesía, en el seno de la clase proletaria, lo dijo Lenin: “Los revisionistas son los mejores defensores de la burguesía que la propia burguesía”. Valiéndose del poder que ostentan y del dinero que disponen, ante el avance de la clase proletaria, siempre han buscado y no cesarán en su empeño, de liquidar al proletariado. Arremeterán contra éste para borrarlo del mapa. Para ello han usado todo tipo de estrategias, desde corromper a sus dirigentes con dinero, prebendas, mujeres y descalificarlos acusándolos de narcotraficantes, narcoterroristas, terroristas hasta esta-blecer gobiernos reformistas y pseudo revolucionarios como el caso de Nepal, para impedir que asuman la violencia como única forma revolucionaria capaz de transformar a la Naturaleza.

    Las masas más atrasadas y también otras no tanto, no comprenden esta forma de guerra de baja intensidad y apoyan a la burguesía, algunos más avanzados reconocen a esta burguesía en el seno del pueblo y la aceptan, la amamantan de ahí el revisionismo que no es sino la misma, burguesía de la social democracia.

    Entre estos dos polos se mueve el oportunismo que pretende ser neutral, pero siempre, que casualidad, termina decantándose por la burguesía que la alimenta, resulta así más peligrosa que la propia burguesía porque la defiende. Adoptando pose de izquierda defiende a la derecha, nos referimos al oportunismo en su variación centrista y revisio-nista. Un pool de pseudo comunistas, pseudo socialistas manejado desde la sombra por la burguesía. Lo más penosos es que la gente de base son obreros, campesinos, estudiantes. Este grupo también tiene sus intelectuales, sus escritores que manipulan la voluntad y la ignorancia del pueblo, hay muchos que van por libre pero igual hay una tanda enquistada en ONGs y partidos de izquierdas, el caso más representativo son “socialistas” e “izquier-distas” de IU. En España y América latina se ve esto nítidamente.

HRA

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